lunes, 9 de diciembre de 2013

3x11 Series musicales, The Blacklist, The Good Wife, The Walking Dead y Babylon 5

Después del especial maratoniano de la semana pasada, volvemos a nuestra estructura habitual alternando finales de media temporada, recuerdos al pasado y mezclas de varias series que comparten temática, por decirlo de algún modo. Por ejemplo, 'Smash', 'Nashville' y 'Treme' son títulos que, aunque no puedan ser más diferentes en cuanto al tono, sí comparten un amor por la música y un tratamiento de ésta muy en serio. Además, la serie de HBO ha empezado ya su cuarta y última temporada, una que puede representar también lo último que David Simon haga para esa cadena.

Si Simon está considerado un autor, no lo es menos J. Michael Straczynski. Su gran creación es 'Babylon 5', un título de ciencia ficción que superaba su escasez de presupuesto y su aspecto tirando a barato gracias a unas ideas muy sólidas detrás, ideas que permitían hacer todo tipo de alegorías políticas. La primera temporada, de todos modos, no era más que una presentación de todo ese mundo, el prólogo de las cinco temporadas de trama que Straczynski tenía planeadas desde el principio. Esa planificación tan a largo plazo no es lo habitual en televisión, y quienes quieren seguir una trama más o menos serializada tienen que llegar a determinados compromisos como los que alcanza 'The Blacklist'. ¿Cómo se ha ido de vacaciones hasta enero? ¿Sabemos algo más sobre por qué Reddington eligió a Elizabeth Keen?

Otra que se toma unos meses de descanso es 'The Walking Dead', que deja a sus fans hasta febrero cerrando el arco del enfrentamiento entre Rick y el Gobernador. ¿Ha sido satisfactorio? ¿Encontramos nosotros algo diferente que decir sobre la serie? Nos dejamos el plato fuerte para el final; 'The Good Wife' llega al capítulo 100 manteniendo la inercia y el alto nivel que lleva desde el inicio de la quinta temporada. Vemos un poco más el lado de Will de todo el asunto, y termina con un "Peter" que favorece uno de los momentazos de la temporada. De éstos, o de otros momentos, podéis contarnos en esos correos y audios que os pedimos para el especial de final de año. Os damos las gracias a todos los que ya nos habéis enviado vuestras aportaciones, y para los que queráis hacerlo, aún tenéis hasta el 15 de diciembre. Enviadlas a yodispareajr@gmail.com.

- 0’: Introducción.
- 5’: ¿Qué tienen ‘Treme’, ‘Nashville’ y ‘Smash’ en común?
- 17’: ‘Babylon 5’.
- 30’: ‘The Blacklist’ hasta el 1x10.
- 40’ : ‘The Walking Dead’ se despide hasta febrero (4x08).
- 50’: La fiesta de Navidad de Alicia Florrick en ‘The Good Wife’.

3 comentarios:

Luis F. Mayorgas dijo...

Hola, Pere & Marina. Me apetecía mucho pasarme por aquí para agradeceros la inclusión de Babylon 5 en vuestro podcast. La iniciativa de hablar de series más clásicas me parece estupenda (es algo que echo de menos en los podcasts seriéfilos que escucho habitualmente), pero en el caso de Babylon 5, me toca la fibra especialmente porque es una de mis series favoritas (estaría definitivamente en un Top 3, si tuviera que hacerlo)

Intentaré no hablar en mayúsculas, y moderar la vena fanboy que me sale cuando hablo de la serie. Me ha alegrado que valoréis el caracter único de serie planificada que es Babylon 5 Aunque ya iréis viendo que el mundo real obligó a Straczynski a hacer cambios en su planificación, algunos para bién, como Bruce Boxleitner, y otros no tan para bien, pero eso lo dejo para cuando terminéis de ver la serie.

También me alegra que notéis la riqueza del universo de la serie, y del background de las distintas facciones. Si que discrepo con vosotros en la valoración de los actores. Es cierto que Michael O'Hare, el comandante Sinclair, no era un prodigio de expresividad (el cambio por Boxleitner fue para mejor, ciertamente), pero, sin desmerecer a Garibaldi e Ivanova, los personajes de G'Kar y Londo se convertirán en el corazón de Babylon 5, tanto en los momentos más divertidos, como los más chungos. El retirado Peter Jurasik y el difunto Andreas Katsulas eran unos actorazos de mucho cuidado.

Igualmente, es cierto que el presupuesto de la serie era paupérrimo, y eso es muy obvio en lo que a los decorados se refiere (ah, que no hubiera hecho Straczynski con los cromas modernos). Sin embargo, la serie tiene logros notables: Fueron los primeros en usar graficos por ordenador para las naves espaciales, en lugar de las maquetas que era el estandar de Star Trek.

Y aunque en el piloto el resultado es bastante pobre, a medida que progresa la serie, las batallas espaciales adquieren un caracter épico. Igualmente, en el apartado artístico, el diseño de las naves no sólo es precioso, sino que refleja la personalidad de las especies que las han creado: Ante los funcionales arietes voladores que son los destructores de la Alianza Terrestre, las naves de los espirituales mimbaris parecen catedrales espaciales, los vehículos de los Narn tienen aspectos de cuña y punta de lanza, como corresponde a una raza que se ha vuelto belicosa. Y luego está esa pesadilla orgánica lovecraftiana que son las naves de las Som... pero me callo, que Pere no ha llegado todavía a esa parte.

Entiendo que, en lo que se refiere a la caracterización de los aliens, los cabezones Narn, el peinado a lo plumero de los Centauri o la diadema mimbari os parezca un poco glam, pero era el estandar de la época que había definido Star Trek La Nueva Generación, y todas las space operas del momento lo seguían.

En todo caso, la grandeza de la serie fue llevar un paso más adelante el planteamiento de Star Trek de tocar temas sociales, humanistas o filosóficos usando la ciencia ficción como metáfora. Sólo que en este caso, los personajes se alejaban de los intachables heroes de la Federación, y resultaban mucho más cercanos, más falibles, y menos de una pieza. En cierto sentido, Babylon 5 es el eslabon que une Star Trek y la Battlestar Galactica moderna. Pero aunque a veces transitaba por sitios bastante oscuros para la ciencia ficción televisiva de los 90, nunca abandonó la humanidad de los personajes, la aspiración a elevarse por encima de las miserias, y siempre sin abandonar un persistente sentido del humor... ¿como queréis que no ame esta serie? Vamos, repetid conmigo: Ivanova es Dios. ;-) .

(Bueno, ya si eso, cuando terminéis de ver la serie, ya nos comentáis que os ha parecido. Gracias, majos)

martinyfelix dijo...

David Simon es un casino de la vida. Si quiere escribir novelas, que las escriba pero que no se crea que los espectadores de televisión somos iguales que los lectores de libros, porque son dos maneras de crear una historia diferentes. Por algo se habrán ido a la porra tantas adaptaciones de libros famosos... Y sus series son bastante pesadas, y lo que es peor, los personajes no interesante. Por lo menos a mí. Porque The Wire será la mejor serie de la historia según muchos, pero si no fuera por esa afirmación no habría visto ni el piloto. Y mucho menos hubiera intentado ver la temporada entera para ver si llegaba la maravilla de las que todos hablaban. Y no, David, a mi me aburres. Tendré tropecientas mil listas de Spotify con la música de Treme, pero paso olimpicamente de ver sus capítulos.

Me habéis picado la curiosidad con The Blacklist en podcasts pasados, y estoy ahí ahí, porque sinceramente, me cansan cada vez más las temporadas de veintitantos episodios. Así que probablemente me espere al final de la temporada y entonces ya preguntaré por los 5 (o los que sean, pero pocos) episodios más interesantes.

martinyfelix dijo...

David Simon es un casino de la vida. Si quiere escribir novelas, que las escriba pero que no se crea que los espectadores de televisión somos iguales que los lectores de libros, porque son dos maneras de crear una historia diferentes. Por algo se habrán ido a la porra tantas adaptaciones de libros famosos... Y sus series son bastante pesadas, y lo que es peor, los personajes no interesante. Por lo menos a mí. Porque The Wire será la mejor serie de la historia según muchos, pero si no fuera por esa afirmación no habría visto ni el piloto. Y mucho menos hubiera intentado ver la temporada entera para ver si llegaba la maravilla de las que todos hablaban. Y no, David, a mi me aburres. Tendré tropecientas mil listas de Spotify con la música de Treme, pero paso olimpicamente de ver sus capítulos.

Me habéis picado la curiosidad con The Blacklist en podcasts pasados, y estoy ahí ahí, porque sinceramente, me cansan cada vez más las temporadas de veintitantos episodios. Así que probablemente me espere al final de la temporada y entonces ya preguntaré por los 5 (o los que sean, pero pocos) episodios más interesantes.