
Cada vez que se acerca una gala de premios, surgen siempre las mismas críticas: que si son predecibles, que si no son justos, que si hay demasiados factores que influyen en las victorias... Pero, por defectos que tengan (los premios son humanos, por así decirlo), los Emmy son nuestros. Sí, están obsesionados con Mad Men desde hace cuatro años pero, si se mira con lupa los ganadores de esta edición, está claro que otras series salieron más triunfales.
Si bien hace unos días hacíamos una quiniela, hoy nos toca tragarnos nuestras palabras. Decíamos que Margo Martindale y Kyle Chandler no podían ganar porque el peso mediático de un Steve Buscemi no podía contrarrestarse. Pues sí. También decíamos que una straight-woman como Julie Bowen no despertaba las suficientes simpatías al lado de gente como Sofia Vergara y Jane Lynch, muy one-liners ellas, y también se llevo el gato al agua. Bueno, y Julianna Margulies impartió una clase de profesionalidad (y que se metan con su vestido espacial. Lo lleva ella ergo mola).
Quienes, por quinielas que haya, nunca constarán entre las nominadas son Emily Van Camp y Sarah Michelle Gellar. Cada una tiene su culebrón para el primetime con dos tonos muy distintos: Revenge entiende su condición mientras que Ringer quiere ser un thriller. Sólo diré a modo de avance que la primera tiene a Madeleine Stowe de mala malísima (+1) y que la segunda tiene a Gellar de buena y de mala (-1).
Aquí tenéis una guía:
- 0': Los Emmys.
- 34': Ringer y Revenge.
Si queréis también podéis obtenerlo mediante iTunes y por si acaso también os cuelgo el feed.
(Si había una perra del infierno en Dallas, esta era Sue Ellen Ewing. Alcohólica, amargada y peor persona, tenía la clara determinación de conseguir que Pamela, su cuñada, no encajara. Esto y quedarse embarazada, por supuesto, aunque por las razones equivocadas: no quería un retoño para darle amor, sino un heredero que pudiera quedarse con todas las propiedades tras su muerte.)





